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Nubes con angelitos cuelgan de los techos |
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Tono sinuoso y rojizo de sus paredes pintadas con mucha sensualidad
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Tono sinuoso y rojizo de sus paredes pintadas con mucha sensualidad |
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por Granazulmagazine.com© |
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“Te lo dije Pérez”, propone como un juego una carta de platos afrodisíacos con nombres tan tentadores como los ingredientes. |
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El local está perdido en medio de una calle sin más signos particulares que las luces que señalan la puerta y un pequeño cartel. Nubes con angelitos cuelgan de los techos, luces bajas, el tono sinuoso y rojizo de sus paredes pintadas con mucha sensualidad por el pintor canario Javier Rodriguez Romero, cambia con las exposiciones de Arte Erótico. Cualquier noche de martes a sábado pueden aventurarse en un sitio que ofrece comida que se propone afrodisíaca a sabiendas de que el resultado no es matemático. Y no hay nada de particular en el grupo de comensales: edades diversas, diversas nacionalidades incluso, reunidos de a pares, los más, alguna mesa de cuatro y otras de grupos; se podrían contar tantas mujeres como hombres. Aquí los unos buscan los tesoros en las otras, y viceversa. Aunque al entrar, la curiosidad va de mesa en mesa, disimuladamente, deseando que llegue alguno de esos comentarios que despierta una carta que tiene más de esti-mulante en el bautismo de los platos que en los ingredientes mismos: Tibia húmeda y romántica, dice por ejemplo una de las entradas que promete “lasciva y humeantes setas salteadas con ajo culminadas con fresas flambeadas al Grand Marnier”. Y la verdad es que cuesta reconocer la lascivia en unas setas, por muy sabrosa que sea su combinación con las fresas. Pero de todos modos despiertan una sonrisa que, ayudada por la dificultad para leer a la luz de la única vela en la mesa, obliga a los comensales a casi tenderse sobre ella, las cabezas muy juntas, recitándose otros nombres de platos preparados por la chef María Isabel: Un sexo perfecto… el nuestro (“Timbal de bogavante y salsa rosa de fresas, salpicado con semillas de amapola y lágrima de caviar”), Te deseo con todas las bocas de mi cuerpo (“Samosas de ave especiadas a la menta con salsa de papaya”). Y así continúa la carta, como un poema que se lee a coro, que demora la elección hasta no haber paseado la mirada por cada uno de los grabados que la ilustran y que facilitan el juego de sobreentendidos en el que los poderes del jengibre, la canela, el apio o las nueces parecen lo de menos… parejas que se prestan al juego de comer langostinos (Excesivo en sus desvergüenzas y sus amores) con la mano dejando que los jugos corran por los dedos y obliguen a esa pose tan común de la boca que chupa. Y los postres que también celebran los sentidos, o al menos celebran uno, ese que puede convertir lo corriente en extraordinario.
Es un juego, nada más, una convención. Jugamos a que la comida hace cosquillas, que se digiere entre las piernas, que lo que se imagina es más bello que cualquier cosa que se puede ver, que hay no resultado si no camino y que en una de esas paradas que todo tránsito necesita, se puede comer aquí, en un lugar como éste y creer que ésa es la razón de un inesperado desvío.
Restaurante Afrodisíaco Te lo dije Pérez
c/ Angel Guimerá 71 (casi el 69) 928249087 – 629835879
Abrimos de martes a sábado de 21.00 a 02.00 Horas
Y los viernes también abrimos de 13.00 a 16.00 Horas
www.telodijeperez.com
info@telodijeperez.com
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